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olfato

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El sentido que los perros tienen más desarrollado es, sin ninguna duda, el olfato. Hay olores que para el ser humano pasan desapercibidos, y sin embargo, el perro los detecta facilmente. Los olores, ayudan a los perros a orientarse y comunicarse, a través de ellos pueden percibir incluso el estado de ánimo de una persona.

Olfato canino Vs Olfato humano.

Para que nos hagamos una idea, los perros tienen unos 200 millones de receptores olfativos en las fosas nasales, y algunos sabuesos como el Bloodhound pueden llegar a los 300 millones. Mientras tanto el ser humano solamente tiene 5 millones, es decir, 40 veces menos. Además, el olfato del perro abarca un área de 150 centímetros cuadrados, mientras nosotros apenas llegamos a 5 centímetros cuadrados. A esto debemos añadir que hay ciertos olores que nosotros no percibimos mientras nuestros amigos sí que lo hacen.

Se calcula que una persona sin entrenamiento puede distinguir decenas de olores, algunas personas unos pocos centenares. Y algunos especialistas como un perfumista con amplia experiencia, puede distinguir unos 30.000 matices aromáticos. Pero, cualquier perro puede distinguir entre un millón de aromas diferentes.

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Según un nuevo estudio publicado por la revista médica British Medical Journal, los perros pueden detectar el cáncer de colón a través de su olfato, y además son capaces de hacerlo aunque la enfermedad se encuentre en su fase inicial.

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Labrador Retriever

Para llegar a esta conclusión, se realizó un experimento con un Labrador especialmente adiestrado, que realizó durante varios meses pruebas de olfato con el aliento y algunas muestras de heces de los participantes. Las muestras pertenecían a 48 personas diagnosticadas con cáncer de colon y a 258 voluntarios que no padecían la enfermedad y no habían tenido cáncer anteriormente.

El perro tuvo que superar 74 tandas de pruebas, en cada una de las cuales debía identificar, de cinco muestras, cuál era la de la persona que padecía la enfermedad. Los resultados fueron increíbles. Con las heces, acertó en 37 de 38 casos. Mientras que cuando se usó el aliento exhalado, acertó en 33 de 36. Este porcetaje de acierto, superior al 95%, está al mismo nivel que la prueba convencional para detectar este tipo de tumores, la colonoscopia. Además, como señalan los autores del ensayo, la colonoscopia es mucho más molesta para el paciente.

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Cáncer

Una de las conclusiones a la que llegan los autores del estudio, es que las células cancerígenas emiten señales bioquímicas que circulan por el cuerpo humano y que un perro es capaz de oler. Esta teoría es respaldada por otras investigaciones que señalan que los perros pueden olfatear cáncer de vejiga, piel, pulmón, mama y ovario. A pesar de esto, los científicos admiten que recurrir a perros para diagnosticar cáncer probablemente es poco práctico, aunque sugieren que a partir de este hallazgo, se podría desarrollar un sensor para detectar la enfermedad antes de que se haya extendido a otras partes del cuerpo.

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Afortunadamente nuestros amigos cada vez son más longevos, les damos mejor calidad de vida, más cuidados…, lógicamente, esto también implica que nuestros perros tengan los “achaques” típicos de esas edades. Pero aparte del cuidado veterinario (que es fundamental para que nuestro perro se encuentre mejor) de todas las patologías que pueden empezar a presentar, ¿Qué podemos hacer nosotros para dar una mayor calidad de vida a nuestro amigo? Hablo de mejorar en un sentido amplio: evitar depresiones, ansiedades, aumentar las capacidades mentales y sociales.

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Nunca debemos "dejarle porque es mayor".

Lo que no tenemos que hacer es “dejarle porque es mayor”, normalmente, lo que hacemos cuando no quiere caminar es caminar menos con él, e incluso como va más lento, te molesta sacarle mucho. Vemos como algo habitual que no quiera andar (“pobrecillo, algo le tiene que doler, con la edad tendrá artrosis”, solemos decir), normal que esté más “tirado” (cuando pasa esto ¿alguna vez pensamos que puede estar deprimido?, los problemas derivados de la edad impiden que el perro pueda disfrutar de los paseos, que se relacione con otros perros, que quiera coger los juguetes…, Todo esto puede hacer que pierda el interés de lo que hay alrededor, que esté triste e incluso llegar a la depresión), normal que no juegue a nada, normal que tenga más miedos (“claro, si el pobre tiene cataratas, tiene que estar más inseguro”), normal que se enfade antes (“dejale, es un viejo gruñón”)…

Para mejorar la calidad de vida de nuestro amigo “mayor” son ideales los trabajos de olfato (evidentemente, esto no quiere decir que este tipo de trabajos sean exclusivos para el perro geriátrico, son beneficiosos para todos los perros e incluso ayudan a mejorar gran cantidad de problemas como el estrés y la ansiedad)

Algunos de los trabajos de olfato que podemos utilizar para estimular a nuestro amigo son: Búsqueda de golosinas y localizar comida escondida debajo de algo.

– Búsqueda de golosinas: Es muy sencillo y se puede hacer en casa, en lugares tranquilos e incluso en los paseos. Utilizaremos comida que le guste a nuestro perro (no nos vale el pienso, eso es lo que tiene todos los días) y que su salud le permita comer. Lo primero que tenemos que hacer es enseñar a nuestro amigo a buscar, para ello, con nuestro amigo presente y atado con una correa (si no se lo irá a comer directamente), repartimos comida por una zona, cuando la hayamos repartido le haremos un gesto o le diremos una palabra para que salga a buscar la comida y comérsela. Cuando el perro haya asociado la palabra o el gesto elegido ya no tendrá que estar delante cuando coloquemos la comida.

– Localizar la comida que está escondida debajo de algo: Podemos coger unas cajas, unos cubos pequeños… ,  y debajo de uno de ellos (tienen que ser pocos, en un principio unos tres) pondremos comida. Nos acercaremos con nuestro amigo (con una correa y sin que llegue a tocarlos) para que pueda olerlos (evidentemente, tiene que haber algún tipo de apertura para que el perro pueda oler que es lo que hay dentro), seguidamente, dejaremos que elija uno de ellos. Si la elección no es buena, volveremos a dejar a nuestro amigo  que huela los recipientes y le volveremos a dejar que elija.

Hay multitud de juegos de olfato que podemos utilizar, lo que tenemos que tener en cuenta es que tienen que estar adaptados a las capacidades que tenga  nuestro perro. Si jugamos con nuestro amigo “mayor” con este tipo de juegos mejorará mucho la calidad de vida e incluso la salud del mismo.

Canela, adiestradora y especialista en corrección de conducta con 15 años de experiencia.

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