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Canarias

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Nombre: Perro majorero.
Otros nombres: Perro bardino.
Origen: Canarias (España).
Peso: Machos: Entre 30 y 45 Kg. Hembras: Entre 25 y 35 Kg.
Altura: Machos 57-63 cm. y hembras 55-61 cm.
Color: Abardinado o lagarteado.
Esperanza de vida: 12-14 años.
Carácter: Muy valiente.
Aptitudes: Perro guardián.
Relación con los niños: Regular.
Relación con otro perros: Dominante.
Alimentación: 650-700 gr. diarios de alimento completo seco.
Cuidados: Algún cepillado ocasional.
Clasificación según la AKC: No reconocido.
Clasificación según la FCI: No reconocido.
Tamaño: Grande.
Curiosidades:
Es un perro con una resistencia extraordinaria, puede pasar sin problemas varios días sin beber y aguanta perfectamente altas temperaturas.
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perro_majorero_cabeza
Es un perro histórico, secular, polivalente, un perro hecho, sin más vueltas, su tipología principal bien fijada.
Al estar sueltos se han favorecido toda clase de cruces, aunque hay que reconocer que en estos momentos se mira mucho más los cruces, se buscan los más afamados progenitores.
Al ser la isla de Fuerteventura un paraíso para la caza de Canarias, cantidad de perros han ido allí, no siendo nada extraño el que se produjesen cruces incontrolados. La última y mayor influencia ha sido la llegada de La Legión en 1975, fue desde entonces notoria la presencia de perros policías (Pastores Alemanes) y, consecuentemente, de nuevo los cruces incontrolados. También hubo una muy centrada tendencia en la isla, reservorio de este importante can, la de cruzar Majoreros con presas para las peleas que clandestinamente se celebraban.
Nos referimos a dicha isla porque en Canarias es sobradamente conocido el usar el Majorero en la raza del Dogo Canario, paradójicamente reconocido antes que el Majorero cuando en su patrón racial figura: “…con influencia del Perro Majorero o Bardino Majorero, que es el que le confiere esa característica tan peculiar que hace que el Dogo Canario se diferencie de las demás razas molosoides”. No es de extrañar, pues, el que se subraye con gruesos trazos lo del carácter, temperamento y reciedumbre del Perro Majorero.
Con estos antecedentes se deduce que si el perro no llega a estar formado, si genéticamente no hubiera estado hecho, a estas alturas se podría hallar en Fuerteventura, de forma natural, y en otras islas de forma intencionada, toda clase de perros o variedades, y no es así, la línea se mantiene, la tipología llega a mantenerse en un alto grado de finura hasta en cruces constatados de razas distintas, o uno de ellos no precisamente Majorero, que tiende a recuperarse y cuyos aparentes signos diferenciadores son muy tenues.
El Majorero existe, en buena cantidad y calidad, se pueden observar distintos individuos con similares características, elegantes, vistosos en el trote, atentos, lustrosos o más rústicos y un tanto descuidados por su cotidiana dedicación a una faena que no permite los lujos o con un cuidado no tan esmerado como el que se merecen.
Un aspecto o vitola que les distingue de otras razas, pudiéndose dar dentro de las medidas propuestas para confeccionar el patrón racial, dos tipos: uno más ancho y robusto y otro más ligero y de línea más fina, sin apartarse del estándar.
De esta raza, se ha de matizar que, más que torvo o traicionero, es cauto y desconfiado, parece haber aprendido a no fiarse, pero llegado el caso no disimula sus posibles reacciones, de hecho, cuando mira directamente muestra su verdadera expresión de amistad, fidelidad y nobleza. Es cuando dobla un tanto la cabeza o camina hacia un lado, como si fuera a irse, cuando sus ataques son más dañinos, más efectivos.
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Ficha Historia Fotos
perro_majorero_cabeza
Aspecto general: Es un perro trotador, de talla media, de buena planta, rústico, de aspecto primitivo, en cuya selección ha tenido que ver más la naturaleza que el hombre. Desconfiado por naturaleza, muy pendenciero con sus congéneres, está siempre activo (equilibradamente activo), atento a todo cuanto sucede a su alrededor. De mirada seria, cuando no severa, de pocos amigos. Su talante es de absoluta seguridad. Nada en él es superfluo. Algo más alto a la grupa que a la cruz. De cráneo ancho y occipital pronunciado. Depresión nasofrontal poco acentuada. Hocico aguzado y corto. La proporción cráneo-cara debe ser 6 a 4. De labios recogidos y finos, nunca colgantes, y bien pigmentados en negro. Dientes bien desarrollados, y no debe faltar una sola pieza, y mordida en tijera. El prognatismo se considera defecto grave. Todos los ejemplares ostentan doble papada longitudinal. El color de los ojos es oscuro, castaño claro, o ámbar. Las orejas de mediano tamaño, de inserción alta y atrasada, y generalmente con doble pliegue. En ningún caso deber erguirlas, síntoma éste de evidente mestizaje. Y cuando el animal adopta una actitud sumisa las recoge hacia atrás. El tronco es robusto, ancho; el costillar bien arqueado, amplio y profundo. El vientre moderadamente recogido. La cola de inserción alta y espigada, de porte elevado, en forma de cimitarra los que la tienen amputada en un tercio, los que la ostentan completa con frecuencia forman una especie de gancho en la extremidad, y siempre móvil (en alto) cuando prestan atención, de ahí que quien no conozca a este perro se confunda al verlo tan alegre (aparentemente), cuando puede ser todo lo contrario; y lo mismo ocurre cuando se aproxima a otro perro, o éste es el que se le aproxima, y se dispone a atacar. El extraño nunca debe fiarse de un Perro de Ganado Majorero cuando mira atento y mueve el rabo intensamente.

Las extremidades deben ser fuertes en este can, como corresponde a los trotadores primitivos, de longitud media y proporcionada al volumen total del perro. Medianamente angulados. Los corvejones no demasiado bajos. Con frecuencia la articulación del corvejón, cuando el animal se planta y presta atención, en los ejemplares más prototípicos, se invierte. Los aplomos deben ser correctos. Pie preferentemente de gato.

El Perro de Ganado Majorero presenta tres capas: bardina, gris, desde el arena al lobuno, y negra con patas bardinas. Las tres capas con frecuencia ostentan manchas blancas en las extremidades, a los que se llama calzados, y desde el labio inferior hasta el pecho, en ocasiones hasta el vientre. A los primeros se les llama acollarados, porque la mancha blanca les rodea el cuello. También los hay que presentan lista blanca desde la parte anterior de la trufa hasta la frente, hasta el occipital, o hasta el cuello.

El pelo debe ser de longitud media, suave, con subpelo. El pelo largo es consecuencia del mestizaje, lo mismo que el pelo corto, y deben ambos deben ser desechados. En la parte posterior de los muslos el pelo es más largo, lo mismo que en la cola, que debe ser espigada, como ya se dijo. La costumbre entre los ganaderos de amputar un tercio de la misma se debe a que la mayoría de los ejemplares tienden a enroscar el último tercio, y esto es considerado poco estético.
La piel debe ser gruesa y suelta, especialmente en la parte dorsal del perro.

Temperamento/Comportamiento: Tradicionalmente, en Canarias se le ha utilizado para la guarda y conducción del ganado caprino, ovino y bovino, y para la guarda de las casas de campo y fincas. En el Pasado, por su carácter belicoso fue muy apreciado como perro de pelea, y con frecuencia se le cruzó con los perros de presa. Es afectuoso con sus amos, a veces algo distante, y le gusta estar con los niños, a los que protege y tolera sus crueldades propias de la edad. Y no acepta sumiso el castigo y la humillación.
Cabeza: Braquiocefálica. La proporción cráneo-cara es 6 a 4. La depresión nasofrontal poco pronunciada.
Cráneo. Convexo. Arcada cigomática medianamente desarrollada. Músculos temporales y maseteros medianamente desarrollados. Occipital prominente. La depresión entre senos frontales poco hendida.
Perímetro medio cefálico: 53 en los machos y 47 en las hembras.
Cara u hocico: De menor longitud que el cráneo. La media obtenida es de 40% del total de la cabeza. Se estrecha de mayor a menor en forma de cono truncado. La trufa ancha y siempre negra. Las líneas craneofaciales ligeramente divergentes.
Labios o belfos: Finos y recogidos. Las mucosas oscuras.
Maxilares: Dientes perfectamente alineados, anchos en su base, bien desarrollados, especialmente los colmillos. Sin prognatismo. Mordida en tijera.
Ojos: De mediano tamaño. Ovalados, distantes entre sí. De color oscuro, aceptándose el castaño claro y el ámbar. Párpados bien adheridos y pigmentados en negro.
Orejas: De mediano tamaño, de inserción alta y algo atrasadas, y con doble pliegue. Nunca elevadas, defecto éste producto de mestizaje. Cuando el perro adquiere una actitud sumisa las recoge hacia atrás.
Cuello: Ni largo ni corto, mediano. Ancho, fuerte, con doble papada.
Cuerpo:
Tronco: Poderoso, robusto, y bien formado. Su largo equivale, poco más o menos, a la altura a la cruz. El pecho ancho, el costillar amplio y semicircular. El perímetro torácico equivalente, por lo menos, a la altura del perro.
Línea dorso-lumbar: Recta, con ligero ascenso hacia la grupa.
Grupa: Poco inclinada, de longitud media, y de un ancho normal. Y generalmente 1,5 cm. más alta que la cruz.
Cola.
De inserción alta. Espigada. Siempre móvil y en alto. Muchos ejemplares tienden a formar una especie de gancho en el primer tercio de la misma. En reposo no rebasa el corvejón.
Vientre: Medianamente recogido.
Extremidades:
Miembros anteriores:
Bien aplomadas, robustas y fuertes. Los codos junto al costillar. Pie de gato (redondeado). Dedos recogidos y juntos. Uñas negras. En los ejemplares calzados de blanco suelen aparecer uñas blancas. Medianamente angulado.
Miembros posteriores:
Fuertes y robustas. Correctamente aplomadas. Los corvejones no demasiado bajos. Con doble espolón (dedos flotantes), o simple, en cada pata. Las uñas de estos dedos flotantes tienden a formar anillas que se cierran sobre sí mismas. La ausencia de estos dedos no tiene por qué restar tipicidad al perro, aunque tradicionalmente se ha asociado dedos flotantes con pureza racial. Medianamente angulado.
Pelaje:
Pelo: De longitud media (nunca debe ser corto ni largo) en todo el cuerpo, siendo más largo en la parte posterior de los muslos y la cola, y generalmente suave al tacto.
Color: En los perros de ganado majoreros suelen predominar los mantos bardinos (no atigrados, la diferencia estriba en que atigrado es aquel perro cuyas listas en el manto recuerdan a las del tigre, mientras que bardino es una mezcla uniforme de pelos blancos y negros; a este característico manto también se le llama “barcino”, y “verdugo”), y le siguen los negros y los grises. Tanto los ejemplares negros, como los bardinos, y los grises pueden presentar manchas blancas en las extremidades, en el bajo vientre, en el pecho, alrededor del cuello, y lista blanca desde la trufa hasta el occipital, o hasta el cuello. No deben aceptarse aquellos ejemplares con manchas en los costados, o en la parte superior del tronco. La máscara debe ser negra en los distintos mantos, exceptuando la lista blanca en la cabeza, los ejemplares que la hubiere.
Talla:
Altura a la cruz.
Machos: 62 – 67 cm.
Hembras: 56 – 62 cm.
A aquellos ejemplares que rebasen las medidas expuestas se les exigirá una correcta correspondencia entre las distintas partes anatómicas.
Peso:
Media en los machos: 40 Kg.
Media en las hembras: 34 Kg.
Faltas:
Leves.
Cara más larga y estrecha de lo normal.
La misma altura Cruz-grupa.
Ojos cuyo color no sea el característico.
Graves.
Cabeza cuya proporción cráneo-cara no sea la correcta (6 a 4).
Trufa deficientemente pigmentada.
Frente demasiado plana.
Ojos demasiado juntos o demasiado claros.
Prognatismo.
Ausencia de algún premolar.
De escasa estructura.
Cola no espigada.
Aplomos desviados.
Timidez.
Eliminatorias.
Desequilibrio psíquico.
Monorquidia.
Criptorquidia.
Ejemplares castrados.
Mandíbula inferior más corta que la superior.
Ausencia de pigmentación en la trufa o mucosas bucales. Manchas en los costados o en el dorso.
Ausencia de tipicidad en su conjunto.
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pastor_garafiano_cabeza2
Nombre: Pastor garafiano.
Otros nombres: Pastor de Garafia.
Origen: Canarias (España).
Peso: Machos: Entre 28 y 35 Kg. Hembras: Entre 24 y 30 Kg.
Altura: Machos 57-64 cm. y hembras 55-62 cm.
Color: Leonado o alobado con diversos matices. Cuando nacen son pardos con manchas blancas en pecho y patas, pero cambian de color al llegar a adultos.
Esperanza de vida: 11-13 años.
Carácter: Activo, cariñoso y nervioso.
Aptitudes: Perro pastor y de compañia.
Relación con los niños: Muy buena.
Relación con otro perros: Buena.
Alimentación: 350-375 gr. diarios de alimento completo seco.
Cuidados: Cepillados diarios.
Clasificación según la AKC: No reconocido.
Clasificación según la FCI: No reconocido.
Tamaño: Grande.
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pastor_garafiano_cabeza2
El pastor garafiano ha estado ligado desde sus orígenes al pastoreo, actividad para la que muestra especial aptitud, aunque en la actualidad ha cobrado gran importancia como animal de compañía.
Durante cierto tiempo, esta raza estuvo al borde de su desaparición debido al mestizaje con otras razas de perro. Los sucesivos cruces, especialmente a partir de los años 60 del siglo XX con otras razas de perros pastores, evidenciaban la necesidad de trabajar por su recuperación y selección a partir de los pocos ejemplares puros de la raza que conservaban los pastores de la isla.
Para evitar esta desaparición se creó el grupo de trabajo para la recuperación del pastor garafiano, que pasaría a convertirse en la asociación española del perro pastor garafiano, cuyo presidente actual es Antonio Manuel Díaz Rodríguez.
Entre los objetivos de la asociación se encuentra la elaboración de censos, la creación de núcleos de reproducción, la participación en muestras y ferias caninas, etc.
El pastor garafiano ha sido presentado en las muestras de razas autóctonas que se han celebrado en Canarias, así como en las exposiciones internacionales celebradas en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.
El departamento de etnología de la facultad de veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha llevado a cabo varios estudios sobre la raza, que fueron presentados en el Simposium de razas autóctonas celebrado en Córdoba en marzo de 1992.
En la actualidad, esta raza es muy abundante en la isla y el futuro parece halagüeño debido al creciente interés por estos animales, no sólo por parte de los pastores sino también de personas que buscan un animal de compañía.
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