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Dogo argentino

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Compartimos con vosotros un vídeo en el que podemos ver a un Dogo argentino, uno de los perros más fieros que existen, junto a dos niños mientras el padre les graba.

Después de verlo seguro que cambia la idea que tenías sobre esta raza.

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Ficha Historia Fotos
dogo_argentino_cabeza2
Aspecto general: Moloso normotipo, mesomorfo y macrotálico dentro de las proporciones deseadas y sin que se considere gigante. De aspecto armónico y robusto, por su poderosa musculatura que hace relieve bajo una piel consistente y elástica, adherida al cuerpo por un tejido subcutáneo poco laxo. De andar tranquilo y seguro, sagaz y de rápida reacción, mostrando permanente alegría en sus movimientos. De carácter cordial y afectuoso y de una blancura llamativa; sus virtudes físicas lo muestran como un verdadero atleta.
Proporciones importantes: Al ser un animal mesoformo, ninguna de sus regiones sobresale del conjunto general, que es armónico y balanceado.
Mesocéfalo; la cara debe tener el mismo largo que el cráneo.
La altura a la cruz es igual a la altura a la grupa.
La altura del tórax es igual al 50% de la altura a la cruz.
El largo sobrepasa en un 10% la altura a la cruz.
Temperamento/Comportamiento: Alegre, franco, humilde, amigable y poco ladrador, demostrando siempre ser consciente de su poder. Jamás debe ser agresivo, característica que será severamente observada. Su condición dominante lo muestra en continua competencia territorial con ejemplares de igual sexo, característica que es más notoria en los machos. Como cazador, es astuto y silencioso, valiente y aguerrido.
Cabeza: Del tipo mesocefálico, de aspecto fuerte y poderoso, sin ángulos abruptos ni marcados cincelamientos, muestra un perfil cóncavo-convexo; convexo en el cráneo, dado por el relieve de los músculos masticadores y de la nuca, y ligeramente cóncavo en la cara. Articula con el cuello, formando un arco de fuerte musculatura.
Región craneal.
Cráneo: Macizo, convexo en sentido antero-posterior y transversal. Con arcos cigomáticos muy separados de la bóveda craneal, para originar una amplia fosa temporal que da espacio al gran desarrollo del músculo del mismo nombre. Cresta occipital borrada por el desarrollo de los músculos de la nuca. El surco central del cráneo es ligeramente notorio.
Depresión naso-frontal (Stop): Levemente definida, dando la transición de la convexidad craneal a la ligera concavidad facial. Desde el perfil, nos da una imagen de definido, por el relieve de los arcos superciliares.
Región facial.
De igual largo que la región craneal.
Trufa: Con amplias fosas nasales. Pigmentada de negro. Se eleva ligeramente hacia adelante, dando la terminación a la concavidad del hocico. Visto de perfil, la línea anterior es perpendicular y recta, coincidente con el borde maxilar o ligeramente anterior a él.
Hocico: Fuerte, algo más largo que alto, de buen desarrollo en sentido transversal; sus caras laterales son levemente convergentes. Su línea superior es ligeramente cóncava, característica casi exclusiva del Dogo Argentino.
Labios: Moderadamente gruesos, cortos y tirantes. Con los bordes libres y preferiblemente pigmentados de negro.
Mandíbulas/ Dientes: Mandíbulas fuertes y bien adaptadas, sin prognatismo inferior o superior. Las ramas maxilares deben ser levemente convergentes, dando homogeneidad a las arcadas dentarias. Los maxilares aseguran una mordida máxima. Dientes grandes, con buen desarrollo, alineados y de firme implantación, se verán limpios y libres de caries. Se recomienda una dentadura completa, teniendo prioridad la homogeneidad de las arcadas dentarias. Oclusión dental en pinza, admitiéndose el cierre en tijera.
Mejillas: Amplias y semiplanas, libres de pliegues, sin relieves ni cincelamientos, cubiertas por una piel fuerte.
Ojos: Oscuros o color avellana, protegidos por párpados de bordes preferiblemente pigmentados de negro, sin considerarse la despigmentación de los mismos como una falta penalizable. De forma de almendra, inserción mediana y amplia separación entre ambos. El conjunto se verá acompañado de una mirada atenta y vivaz pero, a su vez, de marcada dureza, especialmente en los ejemplares machos.
Orejas: De inserción lateral y alta con buena separación entre ambas, dada por el ancho del cráneo. Funcionalmente, deberán presentarse cortadas y erectas, en forma triangular y de un largo que no supere el 50% del borde anterior del pabellón de la oreja natural. Sin amputar, son de mediana longitud, anchas, gruesas, planas y redondeadas en su ápice. De pelaje liso y algo más corto que en el resto del cuerpo y donde pueden aparecer pequeñas manchas, no penalizables. Llevadas naturalmente colgantes, cubriendo la región posterior de las mejillas. En alerta, tienen capacidad de semi-ereción.
Cuello: De largo medio, fuerte y erguido, con muy buen desarrollo muscular, marcando en su línea superior una ligera convexidad. En forma de cono truncado, inserta con la cabeza en un musculoso arco, que borra todos los relieves óseos de la región y con el tórax, por una amplia base. Cubierto por una piel elástica y de mayor grosor, que se desliza libremente sobre un tejido celular subcutáneo algo más laxo que en el resto del cuerpo, haciendo suaves pliegues no pendientes a la altura de la garganta; esta característica es fundamental en la funcionalidad del animal. El pelaje en esta región es ligeramente más largo.
Cuerpo:
El largo del cuerpo (medido de la punta del hombro hasta la punta de la nalga) supera en un 10% la altura a la cruz. Línea superior: A nivel; la cruz y la punta del anca tienen igual altura, constituyendo estos los puntos de mayor altura.
Cruz: Amplia y alta.
Espalda: Amplia y fuerte, con un gran desarrollo muscular que determina una suave pendiente hacia los lomos.
Lomo: Fuerte y borrado por el desarrollo de los músculos lumbares, que insinúan un canal medio a lo largo de la columna vertebral. Es algo más corto que el dorso y asciende imperceptiblemente hasta la punta de la grupa. El desarrollo muscular en el conjunto de las regiones que componen la línea superior, confiere a los ejemplares la característica de un perfil ligeramente cedido, sin llegar a serlo, lo que se acentúa en los ejemplares adultos debido a la gran musculatura dorso espinal.
Grupa: De largo medio, con amplia y bien desarrollada musculatura, que hace ligeramente perceptibles tanto la punta del íleon como la del isquion. De un ancho igual al torácico o ligeramente menor, mantiene un ángulo con la horizontal cercano a los 30°, lo que marca en su línea superior una pendiente suavemente convexa hasta la inserción de la cola.
Pecho: Amplio y profundo. La punta del esternón se ubica a nivel con la punta del hombro (articulación escápulo-humeral) y con la línea inferior del tórax, a la altura de la línea de los codos. Tórax amplio, dando máxima capacidad respiratoria, con costillas largas y moderadamente arqueadas que articulan con el esternón a la altura de la línea de los codos.
Vientre: Algo recogido por sobre la línea inferior del tórax, nunca agalgado, fuerte y de buena tensión muscular al igual que los flancos e ijares.
Cola: De inserción media, en ángulo de 45° con la línea superior. En forma de sable, gruesa y larga, desciende hasta la altura de los corvejones, sin sobrepasarlos. Llevada en reposo naturalmente caída. En acción, elevada algo por encima de la línea superior y en continúo movimiento lateral. En el trote, su porte es a nivel de la línea superior o levemente por encima de ella.
Extremidades:
Miembros anteriores:
Vistos en conjunto, representan una unidad fuerte y de robusta conformación óseo-muscular, proporcionales al tamaño del animal. Aplomos perpendiculares, tanto de frente como de perfil.
Hombros: Altos y proporcionados. Muy fuertes, con grandes relieves musculares sin ser exuberantes. Con una oblicuidad con la horizontal de 45°.
Brazos: De largo medio y proporcionado al conjunto. Fuertes y de importante musculatura, mantienen un ángulo de 45° con la horizontal.
Codos: Robustos, cubiertos de una piel algo más gruesa y elástica, sin pliegues ni arrugas. Ubicados naturalmente contra la pared costal, pareciendo formar parte de ella.
Antebrazos: De igual largos que los brazos y perpendiculares, de hueso robusto y rectos con buen desarrollo muscular.
Articulaciones del carpo: Largas y en una misma línea con los antebrazos, libres de sobrerrelieves óseos y rugosidades.
Metacarpos: Algo planos, de buen hueso y con una oblicuidad respecto a la horizontal de 70 a 75°.
Miembros posteriores:
De angulación mediana. Vistos en conjunto, son fuertes, robustos y paralelos; dando la imagen de fuerza y potencia que su función requiere, asegurando la suficiente impulsión y determinando el típico modo de andar.
Muslos: De largo proporcionado al conjunto. Fuertes y de importante y muy visible desarrollo muscular. Articulan con el coxal en un ángulo próximo de 100°. Rodilla Ubicada sobre el mismo eje del miembro. Ángulo fémoro-tibial cercano a los 110°.
Piernas: Levemente más cortas que los muslos, fuertes y continuando la desarrollada musculatura del miembro.
Corvejón: El conjunto tarso-metatarso es corto, fuerte y firme, asegurando la fuerza de propulsión del miembro posterior. Tarso robusto, con la punta del corvejón evidente. La articulación tibio-tarsiana forma un ángulo cercano a los 140°. Metatarso robusto, casi cilíndrico y aplomado en 90° con la horizontal. Si existen espolones deben ser extirpados.
Pies:
Pies delanteros: Redondos, con dedos cortos, robustos y bien cerrados. Almohadillas carnosas y duras, cubiertas de piel gruesa y áspera al tacto.
Pies traseros: Similares a los delanteros, aunque algo más pequeños y levemente más largos, manteniendo iguales características.
Movimiento: Ágil y firme; con cambios notorios al mostrar interés hacia algo, donde se torna erguido y rápido de reflejos, típico de la raza. Paso pausado. Trote amplio, de buena suspensión anterior y potente propulsión posterior; en el galope, muestra toda su energía desarrollando toda la potencia que posee. Marca rastros simples y paralelos. No se acepta ambladura (pasuqueo) considerándose un grave defecto.
Piel: Homogénea, algo gruesa, pero suave y elástica. Adherida al cuerpo por un tejido subcutáneo semilaxo, que le permite el fácil deslizamiento, sin formar arrugas relevantes, salvo en la región del cuello, donde el tejido celular subcutáneo es más laxo. Con la menor pigmentación posible, aunque ésta se va incrementado con los años. La piel excesivamente pigmentada no es aceptada. Se prefieren los ejemplares con los bordes de las mucosas labiales y palpebrales pigmentadas de negro.
Pelaje:
Pelo: Uniforme, corto, liso y suave al tacto, con un largo aproximado de 1,5 a 2 cm.
Varía su densidad y grosor según los climas. Siendo raleado y fino en los climas tropicales (donde deja translucir la piel, haciéndose visibles las regiones pigmentadas, lo que no es motivo de penalización) y más grueso y denso en las regiones frías, donde puede aparecer subpelo.
Color: Color íntegramente blanco. Se admite una mancha negra o de tonalidad oscura alrededor del ojo, que no supere el diez por ciento de la cabeza. Entre dos ejemplares de iguales condiciones, el juez siempre deberá optar por el más blanco.
Talla:
Altura a la cruz.
Machos: 62 a 68 cm.
Hembras: 60 a 65 cm.
Faltas: Cualquier desviación de los criterios antes mencionados se considera como falta y la gravedad de ésta se considera al grado de la desviación al estándar.
Faltas graves.
Falta de desarrollo óseo-muscular (debilidad).
Trufa poco pigmentada.
Labios colgantes.
Dientes pequeños, débiles o cariados. Dentadura incompleta.
Ojos excesivamente claros. Entropión y ectropión.
Tórax de tonel; pecho en quilla.
Costillas planas.
Excesiva angulación del miembro posterior.
Corvejón excesivamente largo.
Tipos de andares atípicos.
Excesiva pigmentación cutánea en ejemplares jóvenes.
Aparición de pequeñas zonas con coloración del pelo.
Desequilibrios nerviosos.
Faltas eliminatorias.
Agresividad.
Trufa sin pigmentación.
Prognatismo superior o inferior.
Ojos de diferente color o celestes.
Sordera.
Pelo largo.
Manchas en el pelaje del cuerpo. Más de una mancha en la cabeza.
Tallas inferiores a los 60 cm y superiores a los 68 cm.
Cualquier perro mostrando claras señales de anormalidades físicas o de comportamiento debe ser descalificado.
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Ficha Estándar Fotos
dogo_argentino_cabeza2
En la década de 1.920, Antonio Nores Martínez (junto a su hermano Agustín, su padre Antonio y unos tíos) decidió crear una raza de presa que reuniera las mejores cualidades del “perro de pelea cordobés”, pero con unas dimensiones y una fuerza física superiores. Además, quería conseguir un perro que tuviese aptitudes para la caza en jauría, especialmente de jabalíes, pero que fuese capaz de batir o parar él sólo a la presa en combate hasta la llegada de su amo o el resto de la jauría.
Antonio utilizó como base al “perro de pelea cordobés”, una mezcla de razas introducidas en la Argentina por los residentes ingleses, bull terrier y bulldog, con razas que habían llevado a América los españoles, como el alano español y el mastín español. A estos cruces, que resultaban imbatibles en las peleas de perros, Antonio le sumó líneas de sangre bull terrier y Mastín del Pirineo. Así, en la decimotercera generación, Antonio comprobó que había creado una “máquina de guerra” perfecta, un perro de combate invencible. Los perros blancos de Antonio se hicieron famosos pues ningún otro perro podía vencerlos en los rings. Se crea así la familia Araucana.
Más tarde Antonio se propuso legalizar el perro que había creado, porque los combates, pese a ser su pasión, estaban prohibidos en todo el mundo. Además, le fascinaba la idea de poder cazar directamente con un perro que levantara, siguiera y capturase la presa. La familia Araucana no servía para la caza debido a que eran muy agresivos entre si, muy pesados en relación a su altura y carecían de olfato. Entonces Antonio introdujo sangre de Pointer, creando la familia Guaraní. Estos dogos mantenían el espíritu luchador de la familia Araucana, pero eran más resistentes para perseguir la presa, tenían mejor olfato y mno se peleaban tanto entre sí.
Tras varios años de cruces, selecciones y adecuada gimnasia funcional hasta que hacia finales de la década de 1.940, Antonio logró consolidar al dogo argentino actual, reconocido como el perro de caza mayor por excelencia.
En 1.946 se organizó un combate público de presentación de la raza entre Añá, un extraordinario ejemplar de dogo argentino y un jabalí reproductor de 5 años. Fue una dura prueba para Aña, de cuya lucha salió victorioso, pues lo rindió en cuarenta minutos, terminando la pelea en perfecto estado físico. El combate fue filmado y despertó en los cinófilos una gran admiración por el dogo (“El Dogo Argentino”, por Paolo Vianini, Editorial De Vecchi, 2.006).
En 1.947 Agustín organizó un combate en el Club de los Españoles de Morón entre Chino, un dogo argentino y un toro negro criollo, gran luchador. Tras un buen rato de combate, que le provocó a Chino una fractura de fémur, éste logró prenderse de la nariz del toro, el cual, en unos minutos, no pudo resistir más el dolor y se arrodilló. Chino no lo soltó. El final fue realmente una fiesta para el público español. Francisco, otro hermano de Antonio, entró en la arena y habló a Chino que soltó a su presa y le siguió cojeando (“El Dogo Argentino”, por Paolo Vianini, Editorial De Vecchi, 2.006.)
Agustín fue un gran difusor de la raza, logrando finalmente su reconocimiento como tal (ver carta enviada por el Dr. Agustín Nores Martínez a la FCA). El estándar se publicó en la revista “Diana” en 1.947. El reconocimiento oficial en Argentina tuvo lugar en 1.964, y el internacional en 1.973. Podemos leer la carta enviada por el Dr. Agustín Nores Martinez a la Federacíon Cinológica Argentina solicitando la apertura de registros genealógicas de la raza, donde hace un pormenorizado relato de la virtudes y potencial del Dogo Argentino.
En las últimas décadas el dogo argentino ha sido introducido con mucho éxito en Estados Unidos y varios países de Europa. Hoy en día pueden encontrarse muy buenos criadores en distintos países del mundo y por supuesto en Argentina, cuna del dogo, que cuenta con criadores de excelencia. Actualmente es uno de los perros reglamentarios para la policia en Líbano.
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Historia Estándar Fotos
dogo_argentino_cabeza2
Nombre: Dogo argentino.
Otros nombres: Argentine Dogo, Argentinian Mastiff y Mastín argentino.
Origen: Argentina.
Peso: Machos entre 41 y 45 kg. Hembras entre 36 y 41 Kg.
Altura: Machos 62-68 cm. y hembras 60-65 cm.
Color: Blanco.
Esperanza de vida: 10-12 años.
Carácter: Tranquilo, leal, sincero, poco ladrador y seguro de sí mismo.
Aptitudes: Perro guardián, de caza mayor y de defensa.
Relación con los niños: Buena.
Relación con otro perros: Dominante.
Alimentación: 625-675 gr. diarios de alimento completo seco.
Cuidados: Algún cepillado ocasional.
Clasificación según la AKC: No reconocido.
Clasificación según la FCI: Grupo 2: Perros tipo Pinscher y Schnauzer Molosoides y perros tipo montaña y boyeros suizos > Molosoides.
Tamaño: Grande.
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