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Castilla

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Nombre: Perdiguero de Burgos.
Otros nombres: Braco de Burgos, Burgos pointing dog, perdiguero von Burgos e indicador español.
Origen: Castilla (España).
Peso: Machos: 30 Kg. y hembras: 25 Kg.
Altura: Machos 62-67 cm. y hembras 59-64 cm.
Color: Pardo con marrón y pardo con blanco.
Esperanza de vida: 12-14 años.
Carácter: Noble, inteligente y dulce.
Aptitudes: Perro de caza.
Relación con los niños: Muy buena.
Relación con otro perros: Buena.
Alimentación: 350-400 gr. diarios de alimento completo seco.
Cuidados: Cepillados esporádicos.
Clasificación según la AKC: No reconocido.
Clasificación según la FCI: Grupo 7: Perros de muestra > Perros de muestra continentales.
Tamaño: Grande.
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Ignoramos con certeza cual es el origen de esta raza canina, que sin duda es el resultado de cruces producidos entre distintas subrazas a lo largo de nuestra historia.
Distintos escritos parecen indicarnos que tal desconocimiento se debe a que esta raza siempre estuvo vinculada al pueblo llano, casi analfabeto y poco dado a registros y papeleos.
Tratadistas latinos como Plinio y Salustio ya reseñaban la importancia de los perros procedentes de Hispania, perros de muestra que empleaban para cazar aves con las redes. Hablamos del año 23 d.C.
La denominación “Perdiguero” es frecuente en los libros clásicos, que tratan sobre la caza y con la que tratan de definir a los perros utilizados en la caza de la perdiz, pero no creemos que especialmente se refieran a nuestro perro.
Martínez del Espinar, ballestero mayor de Felipe IV, en su obra “El Arte de la Ballestería y Montería” (1644), cita la existencia en nuestra península de dos tipos de perro de excelente nariz, uno de los cuales es de tronco cilíndrico y movimiento lento que denomina “ventor” porque cazaba “pico al viento” y del que dice “son muy doblados y de mucha fortaleza y tiene muchos vientos y muchos pies. Son bien mandados y de buen color”.
Otro referente lo podemos encontrar en el manuscrito anónimo titulado “Diálogos de la Montería”, que se encuentra en la biblioteca de El Escorial. Nos relata cómo un joven montero, de nombre Silvano, le pregunta a Montano, que es un montero veterano, sobre qué tipo de perra debía de elegir para cruzar con un sabueso de pura raza, ya que no disponía de una hembra de esa raza.
Montano le responde que “hay que cruzar un sabueso de origen muy puro con una perdiguera muy pura y que ambos ejemplares tengan buena nariz y cuerpo ligero y seco”.
Arkwright, al estudiar a los perros de muestra peninsulares, cita a Martínez del Espinar y asegura que “Había en España dos tipos de perros: el pesado y cilíndrico, que sitúa en la zona de Navarra, y el también descrito por Martínez del Espinar como “Tan ligero que parecía volar como el viento”. Fija la introducción en Gran Bretaña del Perro de Punta español hacia el 1700.
En 1713 se firma el “Tratado de Utrecht”, que pone fin a la Guerra de Sucesión. Lord Peterborought y seguramente sus oficiales y miembros de la nobleza, cazaron en España durante su estancia y se auxiliaron de perros españoles.
De regreso a su país se llevaron ejemplares de aquí y seguro que con ellos criaron. Muchos de los Pointer más antiguos llevaban nombres españoles como “Pero” y “Don Sancho”.
Algunos escritos ingleses parecen indicarnos que estos perros se asemejaban a los existentes en la zona de Navarra y de los que desciende tanto el Pointer como la mayoría de los Bracos franceses.
 Muchos autores suponen, por tanto, que el perro español de tipo pesado dio origen al Pachón Navarro, mientras que el tipo ligero dio origen al Perdiguero Portugués.
El Perdiguero de Burgos sería de origen más reciente. Descendería de cruces producidos entre pachones y sabuesos, dos grupos étnicamente diferentes. Heredaría del primero el trote económico, la muestra, la búsqueda por alto y la facilidad para cazar en mano. Del segundo heredaría la conformación craneana de ejes divergentes y la afición por el “pelo”.
La primera mención al Perdiguero de Burgos la tenemos de mano del Mayor Ludlow Beanish, oficial de intendencia de la Legión Guelfa, un grupo mercenario formado por alemanes, que bajo bandera británica, lucharon contra Napoleón en la Guerra de la Independencia y que permaneció acantonado en Burgos.
Este oficial, de regreso a su país, menciona en el inventario de embarque a ejemplares de perros Perdigueros de Burgos. Nos encontraríamos, primero, con que la raza era conocida como tal y que estaba consolidada a principios del s.XVIII; y, segundo, con la primera exportación conocida de estos ejemplares.
En 1911 se funda la Real Sociedad Canina de Madrid y marca un antes y un después en la cultura cinológica española. El Perdiguero de Burgos es reconocido como raza de perro de muestra ya consolidada, pues era muy apreciado por los cazadores de la época.
Se comienzan a inscribir lo perdigueros en el L.O.E., siendo los primeros perdigueros inscritos: SIRA (L.O.E. nº 25) y PITO (L.O.E. nº 58). PISTÓN, propiedad de D. José Carlos Martín, se proclama campeón de la Exposición de Madrid.
En 1925, el Ayuntamiento de Burgos organiza un certamen canino, coincidiendo con la Feria Anual de Ganados.
319 perdigueros son inscritos entre los años 1911 y 1936, de los que tres fueron Campeones de España: CHICO (L.O.E. 756), LENIN (L.O.E. 726) y LA II (L.O.E. 2755).
La Guerra Civil hace que, de nuevo, las razas caninas caigan en el olvido. Sabemos que alemanes e italianos exportaron a sus respectivos países ejemplares de perdigueros, tanto adultos como camadas, sin duda para cruzarlos con sus razas.
A partir de 1960, con el nuevo auge económico, la caza deportiva se populariza entre los españoles, que se plantean la adquisición de ejemplares de raza y aptos para la caza.
No corrían buenos tiempos para las razas autóctonas. Perdigueros y pachones estaban en franco declive. Los criadores abusaban de la consanguinidad y del mestizaje con otras razas tendentes precisamente a tratar de reintroducir en el perdiguero cualidades morfológicas perdidas precisamente por la consanguinidad.
Trataban de atender a una demanda cada vez mayor, olvidando la selección. De siempre ha estado reñida cantidad con calidad.
Finalmente los cazadores terminaron por volverse a esas razas extranjeras introducidas para competir con las nuestras.
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Ficha Historia Fotos
perdiguero_de_burgos_cabeza
Aspecto general: Descripción en conjunto:
Perro de caza de buena talla, eumétrico y mediolíneo.
De cabeza bien desarrollada, tronco compacto y fuertes extremidades.
Orejas caídas y pelo corto.
Rústico, equilibrado, tranquilo y sentado; resulta ser un gran perro de muestra; especialmente indicado para la caza de piezas de pelo y pluma.
De mirada dulce muy noble, es una raza de excelente carácter, docilidad e inteligencia.
Cabeza: Grande y fuerte de cráneo bien desarrollado, cara y hocico fuertes y orejas caídas en tirabuzón. El conjunto cráneo cara visto superiormente ha de ser moderadamente rectangular con disminución progresiva hacia la trufa, sin dar sensación de hocico puntiagudo. La relación entre la longitud del cráneo y la de la cara es de 6 a 5. Líneas cráneo faciales divergentes.
Cráneo.
Ancho fuerte y de perfil convexo, con surco central bien marcado, abovedado y con cresta occipital poco marcada. Senos frontales acusados.
Depresión fronto-nasal: Suave poco acentuada.
Cara: Perfil recto o con ligerísimo acarneramiento hacia la trufa. Ancha en todo su largo no ha de dar sensación de puntiaguda. Caño nasal ancho.
Trufa: Marrón oscura, húmeda, grande y ancha con ventanas bien abiertas.
Labios: Caídos sin flacidez. El superior cubrirá bien al inferior. El inferior forma comisura labial marcada. Las mucosas han de ser marrones.
Dientes: Fuertes, blancos y sanos, mordida en tijera. Existen todos los premolares.
Ojos: Medianos, almendrados, preferiblemente oscuros de color avellana, de mirada noble y dulce dando en algunas ocasiones sensación de tristeza.
Párpados: De piel medianamente gruesa, pigmentado al igual que las mucosas en marrón. El párpado inferior deberá ser lo más pegado posible al globo ocular.
Orejas: Largas y caídas de forma triangular. En reposo; insertadas a nivel de la línea de los ojos. Caen graciosamente en tirabuzón. Sin ejercer tracción han de llegar a la comisura labial y no alcanzarán la trufa. Suaves y blandas al tacto de fino pelo y piel y red venosa marcada. En atención de inserción más alta y colocación frontal más plana.
Paladar: De rosadas mucosas con cuentas bien marcadas.
Cuello: Fuerte y potente; parte ancho de la cabeza y se continúa con ligero ensanchamiento hacia el tronco. Borde superior ligeramente arqueado. Borde inferior con papada bien definida que partiendo de ambas comisuras labiales se presenta doble sin ser exagerada.
Cuerpo:
Cuadrado, fuerte y robusto de potente pecho y costillar, dando sensación de poder y agilidad.
Cruz: Bien definida.
Dorso: Potente y musculado. Costillas de buen desarrollado, redondeadas no planas. Espacios intercostales bien marcados y amplios a medida que avanzamos hacia las costillas flotantes. El perímetro torácico ha de ser igual a la alzada a la cruz más ¼ de la misma.
Lomo mediano, ancho y musculado, dando sensación de poder.
Grupa: Ancha y fuerte. Su inclinación se procurará sea menor de 45º con respecto a la línea dorso lumbar y el suelo. Alzada a la grupa, igual o menor de la alzada a la cruz.
Línea dorso lumbar: Recta y horizontal o deseable con ligera caída desde la cruz. Nunca ensillada y sin oscilaciones durante el movimiento.
Pecho: Ancho, profundo, alcanza el nivel del codo, musculado y poderoso. Punta del esternón marcada.
Vientre y flancos: Vientre moderadamente recogido hacia los genitales. Ijares descendidos y flancos bien marcados.
Cola:
De nacimiento grueso e inserción media. Se presenta amputada entre un tercio y la mitad de su longitud.
Extremidades:
Miembros anteriores:
Perfectamente aplomados. Rectos y paralelos. Fuertes de huesos con cuartillas cortas y pies bien desarrollados.
Espaldas: Moderadamente oblicuas, musculosas. La escápula ha de tener aproximadamente la misma longitud del brazo.
Brazo: Fuerte y bien musculado, su longitud será 2/3 de la del antebrazo.
Antebrazo: Fuerte de hueso con tendones mareados. Recto bien aplomado y con codos pegados al tronco. Su longitud es doble a la longitud total desde la muñeca (huesos metacarpianos) de suelo.
Caña: Vista lateralmente poco inclinada es prácticamente la continuación del antebrazo. Fuerte de hueso.
Angulaciones: Ángulo Escápulo – humeral – próximo a los 100º. Angulo Humero – radial – próximo a los 125º.
Miembros posteriores:
Potentes y musculados, fuertes de hueso y bien aplomados con angulaciones correctas, corvejones bien marcados y desviaciones, dando sensación de potencia y solidez.
Muslos: Muy fuertes y con clara apreciación de la musculatura, bien marcada y desarrollada. Su longitud es ¾ de la de la pierna.
Pierna: Larga y fuerte de hueso con una longitud doble a la del metatarso.
Corvejones: Bien marcados con nítida apreciación del tendón.
Metatarso: Fuerte de hueso y perpendicular al suelo.
Angulaciones: Angulo coxo-femoral próximo a los 100º. Angulo femoro-tibial próximo a los 120º. Angulo del corvejón – abierto superior a los 130º.
Pies:
Pies anteriores: De gato, dedos apretados, falanges fuertes y altas. Uñas oscuras. Tubérculo plantar robusto, muy anchos de almohadillas y duros. Membrana interdigital moderada.
Pies traseros: De gato al igual que en los miembros anteriores, aunque ligeramente más alargados.
Movimiento: La marcha típica de la raza es un trote económico, suelto y potente sin tendencia a la lateralidad y sin ambladura.
Talla:
Altura a la cruz.
Machos: 62 – 67 cm.
Hembras: 59 – 64 cm.
Faltas:
Leves:
Perfiles de la cara acarnerados sin exceso, ausencia de algún premolar, mordida en pinza.
Línea dorso-lumbar poco sólida.
Conjuntiva ligerísimamente visible.
Belfos o papadas que sin resultar excesivos se encuentren muy marcados.
Cañas o pies no excesivamente débiles.
Cicatrices, heridas y excoriaciones durante la temporada de caza.
Graves:
Excluyen de la calificación de excelente.
Hocicos puntiagudos y cráneos estrechos.
Ectropión o entropión muy acusado.
Orejas demasiado largas o de baja inserción.
Belfos o papadas exageradas.
Cabezas pobres o pequeñas.
Ojos claros.
Ejes cráneo – faciales paralelos.
Ausencia de varios premolares y caninos no debidos a traumatismos.
Línea dorso – lumbar ensillada.
Alzada a la grupa notablemente superior a la alzada a la cruz.
Aplomos incorrectos débiles o desviados, codos despegados y corvejones de vaca.
Pelo ondulado o muy largo.
Aspecto ligero frágil o excesivamente pesado y linfático.
Carácter desequilibrado.
Cola sin amputar.
Eliminatorios:
Supondrán las calificación de inepto en confirmaciones de pureza y biotipo.
Nariz partida o negra.
Cualquier grado de Prognatismo.
Enognatismo excesivo.
Despigmentaciones en la trufa.
Albinismo en la capa acompañado de las mucosas.
Monorquidismo o criptorquidismo.
Ejes cráneo faciales decididamente convergentes.
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