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Una raza al azar.

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Muchas veces, se confunden los conceptos de miedo y fobia no llegando a distinguir entre uno y otro.

En primer lugar, vamos a explicar un poco la diferencia que hay entre ambos porque no es lo mismo sentir miedo (el miedo es una emoción primaria, que en grados moderados protege y ayuda a distinguir un posible peligro. Realmente, es una estrategia de autoprotección cuando hay una situación realmente peligrosa) que tener una fobia (en una fobia se desarrolla un miedo al miedo).

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El miedo viene acompañado de algo a lo que se le teme

Los miedos, se basan en experiencias desagradables, son una consecuencias de “qué” y “cómo” se aprende. Cuando hay un miedo a objetos o situaciones, la vida del perro transcurre de forma normal hasta que aparece el objeto temido. Por ejemplo: Un perro que tiene miedo a los monopatines irá normalmente por la calle hasta que se encuentre con el objeto que le da miedo).

Las fobias en cambio, son un trastorno psicológico que genera un miedo exagerado, irracional e incontrolable ante ciertos estímulos. Los temores suelen ser infundados y no están desencadenados por una causa clara.

Las fobias también son aprendidas, la diferencia con el miedo es que la fobia es irracional, incontrolable e incapacitante. Este temor irracional, está acompañado de ansiedad cuando aparece el estímulo que genera la fobia. En las fobias, el estado emotivo va a ser siempre la angustia.

Las diferencias que existen entre la angustia y el miedo son que el miedo siempre se encuentra acompañado de algo concreto a lo que se le teme, mientras que en la angustia no se puede reconocer el objeto temido, es un miedo indefinido.

Las fobias impiden llevar una vida cotidiana normal, y a medida que empeora la fobia, el área de movilidad y la independencia se ven cada vez más restringidas. Por ejemplo: un perro con fobia a los monopatines es capaz de hacer sus necesidades en el descansillo con tal de no bajar a la calle.

Una vez explicadas las diferencias entre miedo y fobia ¿Cómo podemos evitar (o por lo menos minimizar) que nuestros perros las padezcan?

Vamos a exponer las causas por las que un perro puede tener miedo y llegar a convertirse en una fobia:

1. Cuando ocurren malas experiencias en cachorros: Muchas veces, un mal manejo del propietario del animal puede derivar en una fobia en este. Tirones de la correa, acercamiento obligado a personas a las que el perro no se quiere acercar (puede generar fobia a la gente), castigos mal empleados…

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Nunca debemos sobreproteger a nuestro perro

2. Cuando ocurre una mala experiencia en perros de cualquier edad: Si a un ejemplar adulto no le manejamos bien con la correa es difícil que desarrolle una fobia, en cambio, si le pilla un coche (por eso es importante llevar al perro atado en lugares que puedan ser peligrosos), si se pierde y le pegan una paliza, si utilizamos castigos brutales… entonces si puede desarrollar una fobia.

3. En la etapa de socialización, el perro está formando todas sus emociones en base a las experiencias que tiene, si esto se altera de alguna forma, no va a gestionar correctamente sus emociones y estas estarán alteradas. Esto puede ocurrir por varias causas: Porque el perro no tenga estímulos suficientes (perros que se críen sin tener contacto con gente, otros perros, otros animales, no van a tener suficiente información para formar su estructura emocional. Si bien, ya dijimos en el artículo del cachorro, que los estímulos hay que dárselos con periodos de descanso para que el perro pueda ir asimilando toda la información, si no lo hacemos así, también les podemos generar problemas de fobias), porque sobreprotejamos al animal (el cachorro tiene que tener malas experiencias en bajas intensidades que se solucionen de forma correcta, si no, no va a saber solucionar las experiencias negativas. Es importante dejar al perro que tenga estas experiencias siempre que no exista un peligro real. Por ejemplo: si viene un perro a oler a nuestro cachorro con buenas intenciones y este se esconde detrás nuestra, nos quitaremos del medio y dejaremos que sea él el que solucione esa situación), porque desprotejamos al cachorro (una cosa es  dejar que el perro tenga malas experiencias que pueda solucionar en intensidades bajas, y otra es dejar al perro que intente solucionar todo incluso en situaciones de peligro real. Si nuestro cachorro va a bajar un escalón de 10 cm., le dejaremos que lo solucione, pero evidentemente, no vamos a dejar que se caiga desde 2 metros. Igualmente, si viene una jauría de perros sin muy buenas intenciones, nos llevaremos al perro), y por malas experiencias con algo pueden tener fobia a otra cosa que se asocie a esa mala experiencia (Los perros son muy observadores, mucho más que nosotros, y pueden percibir situaciones que muchas veces se nos escapan. Por ejemplo: si el perro está pasando por un suelo muy incómodo para él, y se encuentra mal, y en ese momento pasa una bicicleta, el animal puede asociar la bicicleta a esa incomodidad, y si esto se repite puede desarrollar una fobia a las bicicletas).

Procurando evitar estas situaciones, podemos evitar que nuestros perros tengan este tipo de problemas. Si aun así, aparecen estos problemas, expondremos en el siguiente artículo como tratarlos.

Canela, adiestradora y especialista en corrección de conducta con 15 años de experiencia.

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